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Saber cómo superar la falta de inspiración siendo creativo, es casi un superpoder si lo dominas. En este post te enseño un truco fácil para salir de un bloqueo mental:

El método scribing para despejar tu mente y recobrar inspiración.

Es muy duro saber que tienes que terminar un trabajo pronto, sentarte frente a la hoja en blanco y que tu cerebro esté más seco que un desierto.

Ya sea que te dediques a la redacción, al dibujo o incluso a la edición, un bloqueo inspiracional puede atrasarte en tu tiempo de trabajo significativamente.

Por qué nos bloqueamos

Normalmente, ligamos la inspiración a un estado mágico que llega en el momento menos esperado.

La realidad es que la falta de inspiración significa que tu mente está pensando en mil cosas y no puede concentrarse en lo que quieres estar haciendo ahora.

Es lo que conocemos como “divagar”.

Te sientas frente a la computadora intentando trabajar y cuando menos te das cuenta estás reflexionando en quién le habrá contado las patas a los milpiés.

Aunque puedas creer que tienes un problema de concentración, en realidad está más relacionado con el estrés o ansiedad de nuestra vida diaria que con un verdadero déficit de atención.

Es decir, tu mente está más ocupada dándole vueltas a un asunto que tienes pendiente que al trabajo que tienes en este momento.

 

Mi método para superar la falta de inspiración

Bajo esta percepción, hace un tiempo empecé a practicar un ejercicio para que mis pensamientos se ocupen en lo que yo necesito.

(Y no en lo que ellos quieren)

El método scribing para despejar tu mente y recobrar inspiración

 

De qué se trata

El verbo “scribing” se refiere a la acción que realiza un escriba.

En la antigüedad, un escriba tenía por oficio copiar escritos, pasarlos a limpio o escribir al dictado.

Así que el nombre de esta táctica viene de ser “el escriba de tu mente”.

En otras palabras, transcribir tus pensamientos para despejar tu cerebro de ansiedad o estrés.

Con el fin de facilitarnos el entrar en un estado de concentración, al evitar dispersarnos en cosas que no nos importan en este momento.

 

En qué consiste

Se trata de plasmar en papel todo aquello en lo que tu razón divaga.

Darle el tiempo a tu cabeza de pensar en todo eso que lo tiene preocupado para despejarse y poder concentrarse luego.

 

Cómo hacerlo

En realidad, el ejercicio es muy simple: siéntate a escribir todo lo que venga a tu mente por 15 minutos o hasta que llenes tres cuartillas.

Básicamente es como escribir un diario, la diferencia es la forma en la que escribes, pues aquí tienes que apegarte a unos cuantos lineamientos.

cómo superar la falta de inspiración, las 5 reglas del método scribing

 

Las 5 reglas a seguir.

Escribe:

1) Todo lo que venga a tu mente, sin importar qué sea:

Si estás imaginando qué vas a cenar, exprésalo igual que si estuvieras meditando cómo es que existimos en el universo.

La clave está en escucharte, y escribir sea lo que sea.

2) Sin filtros:

No te detengas a debatir en ‘cómo voy a hablar sobre eso?’ o ‘eso es demasiado estúpido’.

Cualquier tema es bueno, incluso si no lo consideras un tema como tal.

Exprésate con groserías, onomatopeyas, modismos, anglicismos o cómo sea que suene la voz de tu cabeza.

3) Sin importar la ortografía, gramática o puntuación:

No es para que lo leas después ni para que lo guardes como un recuerdo.

El fin, es vaciar por completo tu mente en una hoja de papel.

Si comenzaras a fijarte en qué anotaste, regresarías a corregirte y ya no estarías haciendo el ejercicio correctamente.

4) Lo más rápido que puedas:

Piensas mucho más rápido de lo que puedes narrar o teclear, así que si lo haces a una velocidad normal, pronto estarás pensando en una cosa diferente a lo que estás redactando (te lo digo por experiencia).

 

5) Sin importar la coherencia:

Por eso es importante seguir la tercer regla.

Así como no importa el orden de las letras o palabras, no debe importarte el orden de las ideas.

Si empiezas escribiendo sobre la discusión que tuviste con tu pareja un día antes, pero a la mitad se te cruza el pensamiento que no le diste de comer a tu perro, igual escríbelo.

 

En resumen

La idea general, es que copies lo que estás pensando, tal cual como lo escuchas en tu mente.

Tu función en ese momento es ser el transcriptor de tus pensamientos y nada más.

Incluso cuando crees que no estás pensando en nada, en tu cerebro suena “no tengo más de qué hablar, de qué escribo ahora?

La mente nunca se queda en blanco, siempre estás razonando algo.

No te fuerces a pensar en algún tema en específico, simplemente siéntate y copia cada palabra como suena en tu cabeza.

Házlo igual que como lo haría un escriba en un pergamino el tiempo antiguo.

escriba egipcio ejemplo

En qué momento hacerlo

Este método lo consideran una alternativa a la meditación, así que se recomienda hacerlo por la mañana o antes de dormir.

Hacer este ejercicio por la mañana te dará una percepción diferente para comenzar el día con mejor ánimo.

Hacerlo por la noche, te dará una mayor tranquilidad y conciliarás el sueño mucho más rápido.

 

Cuándo lo hago yo

Tras comprobar la efectividad del ejercicio y ponerlo en práctica a diferentes horas del día, considero que cuando más me ayuda es antes de ponerme a trabajar.

La realidad, es que convertir este ejercicio en parte de tu rutina diaria, implica la creación de un hábito.

Y crear hábitos siempre es difícil, al punto que terminamos por abandonarlo.

Cuando vemos resultados inmediatos, ganamos motivación para continuar con una nueva práctica.

Por el contrario, si los resultados tardan en llegar, es mucho más fácil que abandonemos.

Cuando descubrí que este ejercicio me ayudaba a completar mi trabajo en menor tiempo y con más facilidad, me daban ganas de volver a hacerlo el día siguiente.

Así que esta táctica se ha vuelto un ejercicio que no solo me gusta realizar sino que me ayuda en mi vida.

 

Cómo lo hago yo

Ya llevo un tiempo prácticándolo. Así que me gustaría mostrarte un ejemplo de cómo se ven mis hojas.

ejemplo de método scribing de meditacion e inspiración

Como puedes ver en la imagen de ejemplo, no hay nada de puntuación, acentos, ortografía u orden.

Escribo hasta formar tres cuartillas o hasta que siento que he vaciado todo lo que traigo en la cabeza en ese momento.

Redactar tres cuartillas puede tomarte más de 15 minutos (al menos en mi caso así es).

Aunque es un tiempo que podría considerarse largo, la verdad, es que está muy bien invertido.

Comienzo a trabajar con mucha energía y la aprovecho para motivarme a hacerlo el día siguiente.

Yo uso google drive para todo y este ejercicio no es la excepción.

Para mí es muy cómoda esta herramienta, pero considera que la velocidad es muy importante y si no estás acostumbrado, teclear muy rápido puede darte dolor en los dedos.

El ejercicio lo puedes realizar en papel, en word, en un note pad o donde te sea más agradable.

Como te digo, la intención no es guardarlos así que si prefieres hacerlo en una hoja de papel o en un archivo en word, puedes eliminarlo luego.

Ocasionalmente hago una práctica de reprogramación neuronal en base a este mismo ejercicio y por eso los guardo.

No ahondaré en la reprogramación en este post, pero hazme saber si te interesa conocer al respecto.

 

Cómo me ha funcionado el scribing

Comencé a implementar el scribing a manera de meditación pero descubrí que era una gran forma de ganar inspiración.

El hacerlo antes de comenzar a trabajar, me ayudó a llegar frente a la hoja en blanco sin pensamientos que me bloquearan.

Trabajas con mucho más claridad y facilidad.

Evitas el pensar en tus problemas, porque ya hablaste de ellos con anterioridad.

Funciona similar a contarle tus penas a un amigo: aunque puede que él no te pueda ayudar o que no practiques sus consejos, el sacar tus preocupaciones te ayuda a sentirte mejor.

Y por el contrario, cuando escribes sobre tus ideas, es mucho más fácil desarrollarlas o potenciarlas porque piensas en ello con mucho más orden y te planteas objetivos con mayor facilidad.

 

Conclusión

Nuestra vida agitada puede ser el gran causante de nuestra falta de inspiración y muchas veces, ni siquiera nos damos cuenta.

No está en nuestras manos tener problemas o preocupaciones, pero sí podemos evitar que esto nos complique aún más la vida.

Como creativos tenemos la necesidad de estar en constante producción de nuevas ideas.

Y por nuestro trabajo, dependemos de nuestra propia velocidad para desarrollar estos conceptos.

El ejercicio de la creatividad debería de formar parte primordial de nuestras actividades diarias.

En tu camino para volverte una máquina de ideas, te recomiendo mucho que lleves a la práctica el scribing.

Personalmente, la considero de mucha utilidad no sólo en mi vida laboral sino en la personal también.

Cuéntame en los comentarios, qué métodos usas tú para ejercitar tu creatividad.

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