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En este post te enseño cómo ahorrar siendo freelance, es decir, ahorrar dinero cuando tienes un ingreso inestable. Porque aunque no lo creas, SÍ es posible.

Como freelancers vivimos constantemente una situación de incertidumbre económica, por falta de alguno de los siguientes:

  1. Suficientes clientes y por lo tanto, suficientes ingresos.
  2. Concretar prospectos para convertirlos a clientes
  3. Pagos puntuales
  4. Flujo constante de clientes durante el año
  5. Tiempo para trabajar más

Lo que crea una fuente de ingreso irregular donde a veces tenemos cubiertas nuestras necesidades y otras no tanto.

Depende de que tan bien administramos nuestro ingreso podemos cubrir esos meses flojos con lo generado de otros en los que hay una gran carga de trabajo.

Cuando administrar el dinero nos cuesta mucho esfuerzo, ahorrar parece imposible.

Pero ambos son hábitos que, con la práctica, podemos dominar para nuestro mejor beneficio.

Además, -contra todo pronóstico- es posible.

El hábito del ahorro como un problema

“No puedo ahorrar”

Lo más común es que bajo el lema inamovible de “no puedo ahorrar” no lo hagamos.

La realidad es que si percibes un sueldo (por irregular que sea) puedes ahorrar.

Si no fuera suficiente el dinero que llega a ti, estarías trabajando en otra cosa.

Si tienes techo, comida, internet y comodidades, no te hace falta más dinero, te hace falta una mejor administración.

 

“Tengo deudas”

Otra gran barrera mental.

Aunque es cierto que es mejor liquidar una deuda antes de “empezar a ahorrar”, también saber ahorrar, forma parte importante de lograr pagar la misma.

Un préstamo bien usado es un apalancamiento y no un problema. Pero sentirte endeudado es un foco rojo en tus finanzas.

Aprende a ahorrar y olvídate de estas preocupaciones.

 

“El dinero me quema las manos”

A veces, ni siquiera nos damos cuenta en qué o cómo gastamos el dinero, simplemente cuando lo necesitamos ya no está.

El síndrome de terminar la quincena comiendo una lata de atún al día.

 

Administrarnos es importante, pero siendo freelance es básico.

Si tienes impulsos compulsivos de comprar y gastas en cosas que no necesitas.

O bien, no sabes cómo es que nunca te alcanza.

Es una señal que tienes que empezar a reconocer cómo, cuándo y a dónde va tu dinero.

En el tutorial de registro de gastos te explico cómo hacerlo. Por hoy, dedicaremos este post al ahorro en su totalidad.

 

Por qué nos cuesta trabajo ahorrar

Ahorrar -como muchas otras cosas dentro de las finanzas personales- es más un hábito que una habilidad.

Generar hábitos no es tarea sencilla: implica constancia, compromiso y dedicación

Si la meta no es importante para ti, no te sentirás comprometido a instalar este nuevo hábito en ti.

“Ahorrar” como tal, no es una meta.

“Guardar suficiente dinero para una nueva computadora” sí lo es.

La clave está en no ahorrar por ahorrar, sino en fijarte objetivos que te motiven.

 

Por qué debo ahorrar

La finalidad del ahorro es alcanzar nuestros sueños y deseos.

No importa si tu meta es salvar a las ballenas de Baja California o comprarte una mansión, darle de comer a un hombre sin hogar o comprarte un celular.

Todas nuestros sueños, chicos, grandes, altruistas o egoístas, todos requieren dinero. Indirecta o directamente.

Ahorrar es una manera de alcanzar nuestros objetivos y sentirnos realizados.

 

Cómo ahorrar siendo freelance

Cuando tenemos una entrada de dinero regular, como cuando trabajamos en una empresa, es mucho más fácil ahorrar.

Debido a que ya conocemos con cuánto capital contaremos, si programamos nuestros gastos es fácil ajustar aquí y allá.

Ahorrar como freelance implica más trabajo, pero no por eso dejaremos de hacerlo.

cómo ahorrar siendo freelance en 7 pasos

 

Paso 1: Identifica tus metas

La base de todo es el propósito. Así que identificar nuestros objetivos es el primer paso para poder ahorrar.

El ejercicio es simple: reflexiona sobre tus deseos actuales y futuros, aquello que quieres lograr, lugares a los que quieras ir, metas que quieras alcanzar, objetos que quieras comprar.

Todo cuenta y todo lo debemos anotar, sin importar la clase de objetivos que estos sean.

Por ejemplo:

Ir de vacaciones a Cancún en verano.

Contratar un mejor plan de datos.

Hacer una suscripción a un portal de libros.

Donar comida a un asilo en Navidad.

Comprar juguetes para mi sobrina.

Paso 2: Calcula el valor monetario de tus objetivos

La diferencia en cifra entre “ir de vacaciones” y “comprar un juguete” es grande.

Pero partir nuestras metas en objetivos alcanzables nos sirve para tocar peldaños y tomarlos como medida de avance.

Sentir que avanzamos es parte importante para sentirnos motivados.

Cancún: $15, 000

Juguete para sobrina $1,200

 

Paso 3: Pon fecha a tus objetivo

¿Cuándo te gustaría tener lo que has escrito?

Con este ejercicio te darás cuenta si los tiempos que has imaginado en tu cabeza son realistas o si debes poner más empeño de querer alcanzarlos pronto.

Si quiero ir a Cancún en verano, tengo todo un año para ahorrar 15 mil pesos

Si quiero darle un regalo a mi sobrina, tengo 2 meses para su cumpleaños

Todo lo que soñamos son meramente ilusiones hasta que ponemos un plan de acción.

Establecer cuáles son los peldaños a alcanzar nos ayudará a idear una ruta hacia ello.

 

Paso 4: Establece prioridades

Nuestra lista puede ser infinita si queremos, pero debemos detenernos a reflexionar qué queremos alcanzar primero, y dónde están puestas nuestras prioridades.

Lo ideal, sería que nos alcanzara el dinero para hacer todo en nuestra lista.

Pero si tener billetes para aventar para arriba no es nuestro caso, debemos de priorizar nuestras metas.

¿Si tuviera que escoger entre tener más datos en mi celular o darle un regalo a mi sobrina cuál escogería?

Ordena tus metas de acuerdo a tus prioridades.

 

Paso 5: Estima la cantidad a ahorrar

Ya sé que tengo 12 meses para juntar 15 mil pesos.

Si quisiera cumplir mi meta debería ahorrar $1250 cada mes.

 

Paso 6: Ajusta tus gastos

Ahora la pregunta importante: ¿puedo ahorrar esos mil pesos al mes?

Si conoces bien a dónde va a parar tu dinero, sabes en dónde puedes recortar si tu respuesta fuera no.

Debes ajustar tu presupuesto para poder destinar esos mil pesos a tu meta.

Parto del supuesto que tienes un registro de gastos y un presupuesto, si no, no te abrumes porque aquí te regalo la plantilla que yo misma uso para organizarme.

El ajustar tus gastos te ayudará poner prioridad económica en aquello que quieres lograr.

 

Paso 7: Regístralo como un gasto fijo

Hasta el paso anterior ya tienes todo para ahorrar sin problemas, pero es muy fácil caer en la tentación de usar el dinero de tu ahorro para cualquier otro gasto imprevisto.

Si lo ves como un dinero que “te sobra” y por eso lo puedes ahorrar, lo usarás para otra cosa en cualquier oportunidad.

Si lo identificas como un gasto fijo, es decir, un gasto que debes hacer sí o sí cada mes, te será más difícil usarlo en otra situación diferente a la original.

El pobre ahorra lo que le sobra después de gastar, el rico gasta lo que le sobra después de ahorrar.

-Sonia Sanchez Escuer

Conclusión

Ahorrar no se trata de una manda dolorosa que tienes que hacer si quieres ser rico.

Al contrario, debes de disfrutar de aquello para lo que estás ahorrando y así el camino será mucho más sencillo y agradable.

Tus metas y tu ahorro deben de ir de la mano.

Organízate para poder alcanzar tus sueños de la mejor manera.

Al principio es difícil, pero una vez que veas resultados, te sentirás motivado a conseguir metas más grandes.

Utiliza estos 7 pasos y cuéntame sobre tus sueños. ¿Tú para qué quieres ahorrar?

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